A mediados de octubre del 2023, la Administración Nacional de Aeronáutica y el Espacio (Nasa) decidió lanzar al espacio a Psyche. Esta sonda, que órbita alrededor del Sol en un área entre Marte y Júpiter, fue enviada con el objetivo de estudiar el asteroide que le da nombre.
En noviembre, la agencia espacial logró enviar un mensaje por infrarrojo a la nave que, en ese momento, se encontraba a 16 millones de kilómetros de distancia. Y pese a que esto supuso una gran hazaña, la Nasa logró superarse con su experimento más reciente.
El pasado 8 de abril se descargaron unos 10 minutos de datos duplicados provenientes de Psyche. Esto supone un hito porque la señal se recibió desde unos 226 millones de kilómetros de distancia.
"Hasta entonces, habíamos estado enviando datos de prueba y diagnóstico en nuestros enlaces descendentes desde Psyche. Esto representa un hito importante para el proyecto al mostrar cómo las comunicaciones ópticas pueden interactuar con el sistema de comunicaciones por radiofrecuencia de una nave espacial", señaló Meera Srinivasan, líder de operaciones del proyecto.
La organización también explicó que la tecnología de comunicaciones que hace parte de la iniciativa está diseñada para transmitir datos desde el espacio profundo. Con unas velocidades 10 a 100 veces más rápidas.
Pero, ¿por qué esto es importante? La respuesta tiene que ver con que este tipo de tecnología permitiría demostrar que es posible que las comunicaciones láser se realicen a través de distancias cósmicas. Es decir, permitir una conexión veloz entre los humanos y las sondas que se envían.
Lo anterior será un elemento clave cuando llegue el momento de dar el próximo salto: enviar humanos a Marte.
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