Los recientes anuncios de Meta y Anthropic en este ámbito se unen a otros de OpenAI y Microsoft
OpenAI. A lo largo del año la firma modificó también los términos de uso de sus modelos de IA. Antes prohibía explícitamente que se usaran para aplicaciones militares, pero la nueva política y esas modificaciones abrieron la puerta a dicho tipo de escenario. La empresa se ha asociado con Carahsoft, una empresa contratista del gobierno que teóricamente asigna contratos para el Departamento de Defensa.
Microsoft. Al igual que ocurre con Anthropic, la empresa de Redmond anunció en agosto que asoció con Palantir. Y como en el caso anteriormente citado, lo hizo para proporcionar soluciones de IA e infraestructura en la nube para las agencias de defensa e inteligencia de EEUU.
El gasto militar en IA se multiplica por 13. Como señalan en TechCrunch, un estudio en marzo de Brookings Institute reveló que el incremento en contratos de las agencias gubernamentales de EEUU relacionados con IA creció un 1.200% entre 2022 y 2023. Ese crecimiento puede haber sido incluso superior en 2024.
Pero. No todas las agencias y entidades de defensa en EEUU apuestan tan claramente por la IA. El ejército de EEUU está tomando una actitud bastante más cautelosa. Condoleezza Rize, exsecretaria de Estado, explicó en Axios cómo "el apetito por el riesgo en Washington no es muy grande", y algunos expertos apuntan a cómo los modelos de IA generativa tienen una tendencia preocupante a escalar el conflicto y a sugerir rápidamente el uso de armas nucleares.
Font, article de Javier Pastor per a "Xakata"
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