El análisis de estas huellas revela comportamientos animales de hace millones de años que aún persisten hoy
La investigación, publicada en Paleontología Electrónica, se centra en cuatro conjuntos de pisadas fósiles analizadas mediante fotogrametría 3D. Estas técnicas han permitido estudiar con detalle rastros que en algunos casos llevaban almacenados sin examinar desde los años ochenta. El análisis ha demostrado que no solo confirman la presencia de antiguas especies, sino que también documentan patrones de comportamiento que se han mantenido asombrosamente estables a lo largo de enormes escalas de tiempo.
Los científicos han identificado cómo estos animales se desplazaban, interactuaban y buscaban alimento en su entorno. Estas observaciones añaden una nueva dimensión a la interpretación de los ecosistemas prehistóricos. Resulta sorprendente comprobar que algunas conductas básicas, como la búsqueda de alimento en zonas húmedas, se han mantenido casi inalteradas tras decenas de millones de años, proporcionando así una conexión fascinante entre pasado y presente.
Uno de los hallazgos más relevantes procede de la formación Clarno, datada entre 50 y 39 millones de años atrás. En esa roca quedaron impresas dos huellas diminutas de ave junto a marcas que se interpretan como picotazos. Todo indica que un ave prehistórica, similar a las actuales zancudas, caminaba por la orilla de un lago en busca de alimento. La piedra no solo preservó sus pisadas, sino también su comportamiento, capturando un instante trivial pero esencial para comprender la vida en aquel remoto periodo.
Font, article en "El Confidencial"
No hay comentarios:
Publicar un comentario