domingo, 29 de junio de 2025

“Algo desconocido” ha atacado una base industrial militar clave para los drones rusos

 


Kiev cumple su promesa después de Spiderweb y vuelve a sembrar la destrucción. Ahora afirma que "algo desconocido" atacó una base y fábrica de drones rusos en Taganrog, en el mar de Azov


"Algo desconocido voló a la planta Atlant-Aero en Taganrog". Son las palabras de Andrii Kovalenko en Telegram, comentando una nueva ofensiva ucraniana sobre suelo ruso. El jefe del centro de contradesinformación del Consejo de Seguridad y Defensa Nacional de Ucrania no reveló la verdadera naturaleza de las armas con las que se atacó una base fundamental para el complejo militar-industrial de Moscú durante la madrugada del 25 de junio. Kiev ha cumplido su promesa de nuevos ataques de gran alcance después del gran éxito de la operación Spiderweb, diseñados para reducir la capacidad ofensiva del dictador Vladímir Putin.

La planta atacada constituye un punto estratégico para la producción bélica, afirma Kovalenko: "Este es un importante nodo en el complejo militar-industrial ruso, especializado en componentes para drones de combate y sistemas de control". Las capacidades de esta instalación industrial van más allá de la fabricación básica de componentes. La fábrica participa directamente en los proyectos de producción de drones Orion —aparatos no tripulados de largo alcance utilizados para misiones de reconocimiento y ataque—, sistemas de guerra electrónica y sistemas de integración digital para drones FPV (vista en primera persona) de ataque y municiones merodeadoras, los popularmente conocidos como drones kamikaze.

Confirmación rusa

Las autoridades rusas confirmaron una oleada de ataques con drones ucranianos durante la noche en múltiples regiones. Según el diario ucraniano Kyev Independent, el Ministerio de Defensa ruso asegura que sus fuerzas derribaron 40 drones ucranianos sobre varias zonas, incluyendo la península de Crimea y siete sobre la región de Rostov. Si es así, el ataque debe haber sido masivo.

Esta escalada es nuevo episodio de la estrategia de ataque a instalaciones militares y fábricas de armas por parte de Kiev, que contrasta con los ataques terroristas indiscrimanados a los centros de población ucranianos por parte de Rusia. En el segundo año de la invasión ilegal rusa, los dos países han invertido masivamente en tecnología de drones, revolucionando la forma en que se libran las guerras modernas 

Ucrania ha intensificado su producción nacional de drones en medio de la guerra, alcanzando nuevas capacidades tácticas de corto y medio alcance usando drones terrestres, áreos y marinos, así como los ataques de largo alcance para debilitar la infraestructura militar rusa en territorio enemigo, cuyo mayor exponente ha sido el enorme golpe de la operación Spiderweb que ha puesto de rodillas a la aviación estratégica rusa y humillado a Putin.

La respuesta rusa ha sido una escalada en sus ataques con misiles y drones contra ciudades ucranianas, lanzando cientos de drones durante asaltos nocturnos. Desde febrero de 2022, Moscú ha lanzado 28.743 drones tipo Shahed contra centros urbanos, incluyendo bloques de pisos, escuelas y hospitales.

Ucrania pisa el acelerador y quiere hacer más

La capacidad de producción ucraniana ha alcanzado enormes dimensiones industriales, sorprendiendo a los analistas y funcionarios europeos. El comisario para la defensa europea ha declarado recientemente que la UE debe adoptar la misma estrategia industrial ucraniana para tener listos millones de drones y la infraestructura necesaria para defenderse contra el imperialismo de Putin. El presidente Volodímir Zelenski reveló durante el Foro de la Industria de Defensa de la OTAN en La Haya el 24 de junio que Ucrania puede producir más de ocho millones de drones de varios tipos cada año. "Nuestro potencial de producción de defensa ha superado los 35.000 millones de dólares", declaró Zelenski durante su intervención. Esta cifra incluye casi 1.000 tipos de productos diferentes, aunque aproximadamente el 40% de este potencial carece de financiación adecuada.

"Podemos producir más de ocho millones de drones de diferentes tipos cada año, pero la financiación permite muchos menos", explicó el presidente ucraniano. Esta limitación financiera representa un obstáculo crítico para alcanzar la plena capacidad productiva que podría inclinar la balanza del conflicto.

Zelenski instó a los aliados a incrementar las inversiones en producción conjunta de armamento, incluyendo tecnologías de drones, artillería e interceptores. "Debemos liderar en la carrera de drones, tanto en drones de ataque como en interceptores", afirmó. El presidente ucraniano argumentó que las capacidades de defensa de su país no solo son fundamentales para defender su propio territorio, sino esenciales para fortalecer la seguridad a largo plazo de la OTAN.

El conflicto ha demostrado que Rusia no actúa en solitario. Zelenski enfatizó que "la fuente de esta guerra y la amenaza a largo plazo para Europa es Rusia, pero en realidad, no nos enfrentamos solo a Rusia. Nos enfrentamos a una red de actores estatales y no estatales". Esta red incluye Corea del Norte, Irán y empresas chinas que apoyan el esfuerzo bélico ruso contra Ucrania.

La dependencia rusa de componentes occidentales para su maquinaria bélica ha quedado al descubierto. "No es solo China, también Taiwán. Algunas de estas piezas provienen de países europeos y de Estados Unidos", reveló Zelenski. Cada herramienta entregada al sector de defensa ruso ayuda a prolongar la guerra y constituye un crimen contra la paz, según el mandatario ucraniano.

Font, article de Jesús Díaz per a "El confidencial"

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