Un experimento científico ha estudiado cómo reaccionan las pupilas ante la evocación de recuerdos. La dilatación es un indicativo claro de la fidelidad de lo que se cuenta
Incluso cuando no se identificaba claramente la ubicación, la reacción ocular indicaba que había algún tipo de memoria latente. "Hasta ahora no hay acuerdo sobre los mecanismos cognitivos y biológicos que provocan estos cambios", explicó Albi. No obstante, una de las hipótesis más aceptadas señala al sistema noradrenérgico del locus coeruleus, una región cerebral relacionada con la atención que también influye en el comportamiento de las pupilas.
Aplicaciones prácticas del descubrimiento
El hallazgo, más allá de su valor teórico, podría tener implicaciones en campos como la educación, la medicina o la justicia. El neuropsicólogo Mohamad El Haj, de la Universidad de Nantes, considera que esta herramienta podría usarse como marcador de fiabilidad en contextos donde se evalúa la memoria: "La dilatación pupilar podría servir como indicador objetivo de la fidelidad del recuerdo, sin necesidad de que el sujeto verbalice lo que cree recordar".
Una de las grandes ventajas del método es que no resulta invasivo. Frente a otras técnicas como la resonancia magnética o el electroencefalograma, la observación pupilar permite una medición accesible, económica y eficaz. Esta posibilidad convierte al ojo en un instrumento potencial para valorar, por ejemplo, la credibilidad de un testigo.
Desde los años 60 se sabe que la pupila se expande en momentos de concentración o esfuerzo cognitivo. Sin embargo, este experimento aporta una dimensión más precisa, al demostrar que también responde a la calidad del recuerdo. De este modo, se abren nuevas líneas de investigación sobre cómo la memoria se codifica, se mantiene y se recupera.
Font, article de R. Badillo per a "El confidencial"
No hay comentarios:
Publicar un comentario