martes, 4 de marzo de 2025

Los niños que ya no hablan la lengua de sus padres: decae el uso de las lenguas cooficiales

 


La transmisión del gallego y el valenciano se debilita según lingüistas y docentes, mientras que el catalán pierde posiciones como lengua habitual aunque aumentan quienes lo conocen y lo hablan

En algún lugar de Galicia una niña, cuya familia habla gallego en casa, terminará el instituto con 18 años sin dominar la lengua. En la Comunidad Valenciana, otro pequeño dejará de estudiar algunas asignaturas en valenciano porque la mayoría de los padres de sus compañeros han votado que así sea.

Las encuestas reflejan el retroceso de algunas lenguas cooficiales en España, lo que preocupa a lingüistas, docentes y activistas. A pesar de su reconocimiento legal, su uso disminuye, especialmente entre la población más joven.

Por eso, en los últimos meses varias plataformas han alzado la voz -manifestaciones incluidas- para reivindicar que se actúe frente a lo que consideran una "emergencia lingüística extrema", y que empieza por la educación. El uso de estas lenguas en los centros educativos, que durante años constituyeron una de las herramientas clave para revertir su marginación sociopolítica y la estigmatización ideológica que habían sufrido, está en el centro del debate.

Esto ocurre, por ejemplo, en la Comunidad Valenciana. Desde el 25 de febrero hasta el 4 de marzo, las familias están llamadas a participar en la consulta de la lengua vehícular —valenciano o castellano— de la educación de sus pequeños en aras de "la libertad", según ha argumentado la Generalitat presidida por Carlos Mazón.

Libertad frente al plurilingüismo

La Ley de Plurilingüismo, que impulsó el Botànic durante su primera legislatura, establecía que todo el alumnado debía recibir al menos un 25% de enseñanza en valenciano, otro 25% en castellano, y un mínimo de un 15% en inglés.

En municipios de predominio lingüístico valenciano, la enseñanza en valenciano era mayoritaria; en los de predominio castellano, el uso del valenciano era menor, pero obligatorio. Sin embargo, el actual Gobierno consideró que "el valenciano se imponía", como mencionó Mazón. Con ese argumento, el Gobierno aprobó la llamada Ley de Libertad Educativa, que traslada a las familias la responsabilidad de elegir el valenciano o el castellano como lengua base en la enseñanza. Elimina estos porcentajes y también la posibilidad de que un centro solicitara un uso del valenciano por encima del 60%.

Tanto la comunidad educativa como los departamentos de lingüística de las universidades se han manifestado en contra y denuncian las "graves consecuencias" que esto tiene para la educación. El coordinador de Acción Sindical del STEPV, Marca Candela, critica que ya no se exija el C1 de valenciano a todo el profesorado, incluyendo conservatorios, escuelas oficiales de idiomas, enseñanzas artísticas o FP. Ahora, este requisito lingüístico se ha limitado a la educación primaria y secundaria. El objetivo, en su opinión, es siempre el mismo: minimizar el uso del valenciano en la educación.

Menos hablantes jóvenes en Galicia

Temen que cada vez menos niños lo hablen, como está ocurriendo con el gallego en Galicia. Allí, el 32% de los niños menores de 15 años dicen no saber hablarlo, frente al porcentaje del 24% hace apenas cinco años. "Y más de un 70% de los niños que llegan a la escuela hablando gallego salen sin hablarlo. Son datos realmente alarmantes", denuncia Marcos Maceira, portavoz de la Plataforma Queremos Galego.

Generalitat y el Institut d’Estadística de Catalunya (Idescat) muestra que "hay más personas que conocen y hablan el catalán", aunque son menos los que la consideran su lengua "habitual única" y de "identificación".

Pese a que el catalán ha bajado como lengua habitual -del 36,1% al 32,6%-, representando un tercio de la población -un 46,5% para el castellano- la lengua ha ganado 267.600 nuevos conocedores entre 2018 y 2023. Cada vez hay más personas que lo hablan como segunda lengua.

Por su parte, el dato de hablantes habituales de euskera en el País Vasco, es decir, que hablan "tanto o más que el castellano", es del 21,9% entre los habitantes con más de 16 años. Así lo muestra la última Encuesta Sociolingüística, con datos de 2021. Además, un 11,5% utiliza el euskera, pero menos que el castellano, y un 5,7% dice utilizarlo "muy poco".

También aquí uno de los grandes condicionantes es la brecha generacional. Pero, al contrario de lo que ocurre con el valenciano o el gallego, el 74,5% de los jóvenes vascos de entre 16 y 24 años sabe euskera y otro 16% lo entiende, mientras que apenas el 22% de los mayores de 65 años conoce la lengua vasca. Muchos y muchas chavalas lo tienen como segunda lengua.

Font, article de María G. San Narciso per a "El periódico de España"

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