Uno de los manuscritos del Mar Muerto
Las técnicas más modernas de datación por carbono, unidas al uso de IA, han logrado fechar estos documentos. El resultado es que son más antiguos de lo que se pensaba
¿Textos bíblicos?
Dos de los descubrimientos más llamativos apuntan a que fragmentos de Daniel y Eclesiastés fueron escritos en la misma época en la que se considera que vivieron los autores de estos manuscritos. Este dato convierte a dichos textos en los primeros del canon bíblico que pueden ser fechados en paralelo a su redacción, como explican los científicos en un artículo publicado en PLOS One.
Además, se ha revelado que los estilos caligráficos conocidos como asmoneo y herodiano coexistieron durante más tiempo del estimado previamente. Este detalle desafía la teoría de que todos los manuscritos encontrados fueron producidos en el asentamiento de Qumrán, ya que algunos podrían haberse copiado en otras regiones antes de llegar a las cuevas.
El modelo de inteligencia artificial también ha permitido corregir errores en dataciones anteriores, ya que parte de los manuscritos estaban contaminados por el uso de aceite de ricino, un tratamiento aplicado en los años 50 para mejorar su legibilidad que afectaba a los resultados del análisis por radiocarbono.
Este avance obliga a revisar parte de la cronología aceptada en el estudio del judaísmo antiguo. El hallazgo sugiere que ciertos cambios políticos y sociales en el Mediterráneo oriental, como los asociados a los Seleúcidas, los Ptolomeos o la dinastía de los asmoneos, podrían haber influido en la evolución del lenguaje y la escritura antes de lo que se pensaba.
Font, article de R. Badillo per a "El confidencial"
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